CULTIVO IN VITRO

 

En el siglo XIX la única manera de conseguir una orquídea, era extrayéndola de su hábitat natural, y no era posible hacer germinar sus semillas. Sin embargo observaron que cuando estas semillas  caían sobre las raíces de la planta madre, sí germinaban algunas de ellas.  (Esto gracias al  hongo mycorrhiza presente en las raíces).

En 1922,   el profesor Lewis Knudson de la Cornell University descubrió que, entre otras, las semillas de orquídea podían germinar en un frasco  conteniendo una gelatina a base de agar con nutrientes químicos, lo que posibilitaba la producción de miles de plántulas a partir de una cápsula de semillas.

Knudson es el creador  del cultivo in-vitro. Se llamó in-vitro por estar dentro de un frasco o «vidrio».

De esta manera se han podido reproducir miles de orquídeas en todo el mundo. También por esta razón las orquídeas son una de las familias de plantas con más riesgos de desaparecer, ya que por un lado necesitan que los bosques se mantengan muy vivos para que exista éste hongo necesario para su germinación, y por otro lado debido a que se neceista este cultivo in-vitro su producción de manera comercial es por un lado cara y por el otro requiere de cierta especialización y tecnología. La depredación de las orquídeas en los bosques por su demanda comercial aunado a la poca reproducción natural y en los viveros hace que sean una familia amenazada.

Es por esto que es de suma importancia impulsar y apoyar el cultivo in-vitro en nuestro país.  Reproduciendo las orquídeas de esta manera se reduce la presión a los bosques y se satisface la demanda de orquídeas de una manera más amigable con nuestro medio ambiente.

En Río Verde llevamos más de 30 años realizando éste método de reproducción de orquídeas.